martes, 9 de junio de 2009

A farta de pan... el tetris

El teto, digooo, el tetris, quizá más que un juego popular y adictivo -tanto como el darle a la manivela-, fue creado para la cultura popular por Alexy Pajitnov en un tal 1984, -de ahí que nótésé el apellido y la publicidad subliminal- con el objeto de entretener a varias generaciones:



Es más, sirvió de base para que, en aquellos años posteriores a la psssicodelia, el Doctor Peter Witt experimentara también el efecto de diferentes drogas sobre los arácnidos observando su relación efecto-causa, pero al revés, en la construcción de sus telas de araña.

Como muestra este tripi-documental:



Ahora bien, esta forma de "desencajar", es copia directa de la naturaleza; según la Wikipedia: “En la naturaleza existen especies animales que practican la coprofagia, otras especies normalmente no lo hacen, excepto bajo condiciones inusuales. Solo en ocasiones bastante raras es practicada por humanos (¿...?). Los elefantes jóvenes comen heces, obteniendo de esta forma las bacterias necesarias para la digestión de la vegetación que se encuentra en la sabana. Cuando nacen, sus intestinos no poseen esas bacterias, y sin ellas los elefantes no podrían obtener los nutrientes de estas plantas”.

Se abre así una especie de neobestialismo Tetrixxx, y noooo, que no estamos delante de ninguna perversión animal, puesto que se trata tan solo de un acto de la madre naturaleza, como lo es el arcoiris o el rocío del amanecer, y bueno, un político en busca de votos...



Pero en cuestión de darle al tetris, son los perros los que nos aventajan: pueden "hacerlo" tal cual ellos mismos. Por ese motivo tiene poco sentido ver a un perro macho haciéndose una... al estilo humano. Claro!, que si la cosa "no encaja en su sitio" -o no se puede jugar bien al tetris-, mejor darle al manubrio, que quedarse a dos velas...


Horny Odie The Wonder Dog - Watch more free videos