miércoles, 11 de marzo de 2009

Contra el terrorismo

Han pasado 5 años desde aquel fatídico 11-M. No olvidamos.

El terrorismo muestra su verdadero rostro con cobardía: como no tiene fe en sus ideas, emplea la violencia a escala mundial.

Los atentados terroristas causan miedo y pena, sobre todo a quienes perdemos a nuestros seres queridos, defendemos la condición humana y creemos en la Paz. El terrorismo, está en contra de la mayoría que pide vivir de su trabajo en Paz, Justicia y Libertad.

Pero nos lían, o nos liamos, con las diferencias políticas: que si con un determinado partido el proceso de paz es difícil, no digamos ya con la dirección del otro, que sería inviable; lo que hay que hacer es que, seamos de donde seamos, terminar de por vida con la violencia.

Es evidente que todos pecamos de ingenuos, de buena fe y mejor “talante” aguantando lo inaguantable. No es fácil el papel de un político al que algunos no respetan como presidente o presidenta, aunque sea elegido o elegida democráticamente, ni respetarán nunca nada, aunque fuera al revés.

Pero en este caso, hay que estar unidos, pues tampoco es fácil el papel de un político saboteado por todos los trepas-inútiles del correspondiente aparato, que no saben no contestan, y se hacen aguas cuando alguien les pregunta su opinión sobre el legítimo derecho del pueblo a actualizar y cambiar cuando sea preciso, para un mejor entendimiento y convivencia, las reglas básicas de juego en un Estado de Derecho.

Hemos dicho el derecho, que no la obligación; y el derecho como tal es inviolable, como lo es el derecho a la Vida, a vivir y vivir en Paz, en Libertad y con Justicia. No lo tiene tampoco fácil un determinado líder cuando su flanco izquierdo es atacado por la cobarde estulticia de una dirección de aquellos incapaces de condenar un atentado terrorista que, siendo un execrable crimen, es además el mayor error de cálculo de los propios verdugos-sepultureros de cualquier banda terrorista.

No lo tiene fácil nadie, pero es el Pueblo que como tal “tiene” el poder político, la autoridad y la responsabilidad de hacer todo lo necesario y más, para acabar con la violencia con ayuda de tod@s.

Por la razón que sea, la situación se complicó más de lo previsto, pero puede ir a peor si no somos capaces de vencer el miedo y unir todas las manos y todas las voces por encima de nuestras diferencias, para hacer callar a los irrespetuosos, siendo suaves de nuevo, quienes se atribuyen una representación que no tienen, y son unos canallas que se necesitan y retroalimentan con un conflicto interesado.

Hay que hacer valer los derechos y la palabra de cuantos, conscientes y responsables de sus actos, defendemos la Vida, la Paz, la Justicia y la Libertad como bienes supremos, sabiendo que la Paz es nuestro Patrimonio para defender sobre todo a las víctimas, como legítima decisión del pueblo, legalmente constituido.

Por la Paz, la Justicia y la Libertad, con las víctimas, contra el terrorismo.